HPE RMC: La solución de protección y movilidad de datos de HPE (Parte I)

RMC es un software de protección de datos que nos permite desde gestionar los snapshots locales de la cabina hasta replicar backups o sincronizarlos con la nube a una velocidad muy superior a la de otras soluciones similares. Y para clientes de HPE es gratis.

En mi experiencia, este es justamente uno de los productos relacionados con el almacenamiento de HPE que clientes y partners suelen desconocer con más frecuencia. Quizás sea porque, al ser gratuito, tendemos a pensar que no es relevante o no es un buen producto.

Mi intención con este artículo es demostrar lo contrario: RMC es una solución potente y versátil cuya única “pega” puede ser que su forma de trabajar es bastante diferente a la de la mayoría de software de protección de datos, lo cual puede hacer que al primer contacto la herramienta pueda resultar confusa. Pero una vez entiendes cómo funciona se puede configurar y utilizar con apenas un par de clicks.

En este artículo aprenderemos lo necesario para utilizar RMC y sacarle el máximo partido.

Vamos a dividir el artículo en 2 partes: en esta primera veremos la instalación y en la siguiente cómo utilizarlo.

RMC y RMC-V

Lo primero que debemos entender es que RMC realmente consiste en un conjunto de diferentes herramientas que están diseñadas para tareas específicas. Por ejemplo, tenemos RMC-V, que se integra en nuestro vCenter y nos permite proteger nuestro entorno de máquinas virtuales.

O tenemos RMC-O, que se integra con nuestra base de datos Oracle. O RMC-S, que hace lo propio con nuestro SQL. Podéis ver el patrón aquí: existe un plugin o integración para cada producto, y luego existe una máquina virtual llamada RMC que es la que orquestra y gestiona todo de forma centralizada.

Así que imaginemos un entorno típico donde tenemos un cluster de virtualización en VMware o Hyper-V y un par de bases de datos SQL u Oracle en servidores baremetal. Tendremos que instalar RMC-V en nuestro vCenter, RMC-S y RMC-O en las bases de datos y desplegar una máquina virtual para RMC desde la cual gestionaremos todo.

Lo primero será desplegar la máquina virtual de RMC. En este caso, la desplegaremos en el mismo vCenter que vamos a proteger, pero podríamos colocarla fuera del entorno, e incluso en una localización física diferente. El plugin de RMC-V sí que debe estar obligatoriamente instalado en el mismo vCenter que se va a proteger.

Un punto clave de RMC es que esta máquina virtual se encarga de orquestar los backups, pero no se encarga de mover ella los datos. Los datos se mueven directamente desde el origen al destino (en este caso, desde la cabina hasta un repositorio StoreOnce y luego a la nube), mientras que en otras soluciones de protección de datos, el equivalente a esta máquina virtual sería el que movería los datos desde la cabina a sí mismo y luego al destino, lo cual genera un salto adicional que ralentiza los backups y carga innecesariamente la red.

Esta es la una de las claves que justifica por qué los backups son tan rápidos con esta herramienta y también significa que la VM de RMC únicamente requiere acceso por las redes de gestión a las cabinas y repositorios.

Todo esto es opcional, porque RMC sí puede mover los datos entre nuestra cabina y por ejemplo una StoreOnce, lo cual es útil si por ejemplo los dos sistemas utilizan protocolos diferentes (imaginemos que la Nimble es iSCSI y la StoreOnce FC).

El despliegue es muy sencillo. RMC se descarga de forma gratuita desde la web de HPE (instrucciones específicas para clientes de RMC y 3PAR aquí http://www.hpe.com/storage/rmc/swdepot/) y no requiere ser licenciado excepto para las 3PAR antiguas (modelos 7000 y aquellos anteriores al licenciamiento all inclusive que tenemos desde hace años). Así que solamente vamos al enlace de arriba y descargamos el instalador de RMC y la desplegamos.

El proceso de despliegue es muy sencillo. Extraemos el archivo que hemos descargado siguiendo las instrucciones de arriba y navegamos hasta la carpeta que indique el nombre de nuestra solución de virtualización. En nuestro caso utilizaremos VMware así que vamos a la carpeta “HPE_RMC_6.2.0_VMware_Image” y ejecutamos el instalador HPE_RMC_Installer_6.2.0-12.exe:

Una vez aceptamos el acuerdo de licencia, debemos elegir el tipo de instalación que queremos hacer. Básicamente, elegimos entre desplegar RMC con o sin el plugin para Vmware (RMC-V).

Si vamos a proteger un entorno virtualizado, recomiendo instalar RMC-V, porque es esencialmente una integración con vCenter que nos permite configurar la protección de cada VM que alberga desde la propia interfaz HTML5 de vCenter de forma sencilla y efectiva.

Pero puede ser que, aunque estemos desplegando RMC en una máquina virtual, no lo queramos usar para proteger otras VMs, sino para otros servidores físicos de bases de datos, por ejemplo. En ese caso, no tendría sentido desplegar el plugin sobre el vCenter porque no vamos a proteger las máquinas virtuales de ese vCenter.

En nuestro caso la principal carga que vamos a proteger es la de virtualización, así que sí que vamos a desplegar RMC-V. Indicamos la dirección del vCenter y un usuario y contraseña con suficientes privilegios. Los mínimos privilegios exactos que debe tener el usuario que indicamos son los siguientes:

A continuación simplemente indicamos sobre qué host y en qué datastore vamos a desplegar RMC.

Nota: Hasta la versión 6.2 no era posible desplegar RMC-V en un vCenter donde ya estuviese desplegada una instancia de RMC. A partir de marzo de 2020, con la nueva versión 6.3, esto ya sí es posible.

En el siguiente paso debemos elegir el número de vNICs que tendrá la máquina virtual de RMC (entre 1 y 3).

Si elegimos 3:

RMC usará una de esas NICs para la comunicación de gestión tanto con la cabina como con la StoreOnce y las otras dos para mover los propios datos de los backups; una vNIC para la cabina y la otra para StoreOnce. Esta es la opción que elegí yo porque permite tener cada tráfico siempre asignado y aislado a una vNIC diferente, lo cual es especialmente útil si quieres, por ejemplo, dividir el tráfico en diferentes VLANes. En mi caso tengo una VLAN para gestión, otra para iSCSI de la cabina y otra para backup, así que esta configuración es la que tiene sentido.

La siguiente opción es utilizar 2 vNICs:

Una para todo el tráfico con la cabina (tanto de gestión como datos) y la otra para el tráfico con la StoreOnce (de nuevo gestión y datos). Esta configuración sirve para los que quieran separar el tráfico de “producción” (cabina) de el de “backup” (StoreOnce) pero no necesitan separar gestión y datos.

La última opción es tener una única vNIC para todo, sin aislar ni separar ningún tráfico:

¿Cuál es la opción recomendada? Ninguna. Yo elegí la primera opción porque es la que mejor encaja con la forma en que particiono y aislo el tráfico en VLANes en mi entorno. Vosotros debéis hacer lo mismo. En cuanto a funcionamiento, los tres modos son iguales y en teoría tener 3 vNICs podría ofrecer más rendimiento, pero al final va a estar siempre limitado por los puertos físicos que luego asignes desde el host hacia los switches o simplemente por los recursos que tenga tu cabina/StoreOnce.

A continuación le damos una configuración IP a RMC. La IP que elijamos aquí será a la cual nos conectaremos para gestionar todo nuestro entorno.

El siguiente paso es importante; según la cantidad de streams y backups parelos que queramos hacer, debemos asignar más o menos recursos a la máquina virtual. Podéis seguir esta tabla:

Nota: En las últimas versiones de RMC el propio instalador ya te muestra esta información.

También configuraremos la conectividad FC, en caso de necesitarla. Básicamente elegimos una HBA disponible en el host para asignársela a la máquina virtual de RMC, de forma que ésta sea capaz de mover datos entre una cabina y una storeonce que utilicen conectividad FC. Tened en cuenta que, por la forma en que VMware virtualiza las HBAs, si sólo tenemos una ésta se va a dedicar exclusivamente a esta VM de RMC, lo cual puede ser un problema si el servidor se utiliza para otras cargas que también requieran FC.

En el siguiente paso el wizard nos preguntará si queremos añadir ahora las cabinas de producción y de backup de nuestro entorno. Podemos hacerlo aquí o dejarlo para más adelante. En nuestro caso vamos a hacerlo una vez ya hayamos instalado RMC, desde su consola de gestión.

Por último seleccionamos si queremos que RMC envíe datos de soporte automatizados o no.

Finalmente lanzamos la instalación y esperamos unos minutos a que se complete.

Pero antes de dar la instalación por finalizada podemos ejecutar un diagnóstico automático:

En nuestro caso vemos dos errores relacionados con que no tenemos ningún sistema registrado, algo que solucionaremos rápidamente en la siguiente parte de este blog, durante la cual entraremos a nuestro recién desplegado RMC y haremos las configuraciones necesarias para empezar a trabajar.

Por tanto ya hemos finalizado la instalación RMC y el mismo ya será accesible a través de una interfaz web en la IP de gestión que le hayamos asignado antes. En la siguiente parte veremos las configuraciones que son necesarias para montar toda la protección de datos de un entorno típico.

Nota para los que utilicen varios vCenter en Linked Mode:

Si tenemos 2 vCenter en Linked Mode sólo podremos gestionar RMC desde uno de ellos (el que hayamos seleccionado en esta instalación). Podemos solucionar esto repitiendo este proceso y seleccionando el segundo vcenter en el primer paso. El instalador verá que RMC ya está desplegado pero falta el plugin e instalará únicamente el plugin sin volver a desplegar otro entorno de RMC completo. Tened en cuenta que cada plugin de cada vCenter gestionará únicamente los elementos que se encuentren en su correspondiente instancia.

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